Gran Maestro de la Gran Logia del Perú
M∴ R∴ H∴ Diego Agustín Del Rosario Del Rosario
Respetables y Queridos Hermanos:
Es para mí un alto honor asumir la conducción de la Gran Logia del Perú y dirigirme a todos los Hermanos que forman parte de nuestra Augusta Institución. Recibo esta responsabilidad con profunda gratitud y humildad, consciente de que la Gran Maestría conlleva, ante todo, un compromiso de servicio y de continuidad de la obra que, desde 1882, han construido generaciones de masones.
En esta nueva etapa, corresponde honrar nuestra historia y reconocer a quienes nos han precedido. De manera especial, expresamos nuestro más profundo respeto, reconocimiento y gratitud a nuestro M∴ R∴ H∴ Luis Antonio Tipacti Peña, cuya reciente partida física nos deja un gran vacío. Sin embargo, su obra, su dedicación y su servicio a la Gran Logia del Perú ha trascendido su presencia entre nosotros y permanecerán como parte de nuestra historia. Honramos su memoria y recogemos su legado, asumiendo el compromiso de continuar, con unidad, fraternidad y espíritu de servicio, la obra masónica que nos ha sido confiada.
Una Gran Logia se fortalece de Logias activas, unidas y comprometidas con la formación y el perfeccionamiento de sus miembros donde la diversidad de pensamientos nunca debe ser motivo de división; por el contrario, debe enriquecernos y permitirnos construir, mediante el diálogo, el respeto y la tolerancia, una Institución cada vez más sólida.
Tenemos también el compromiso de proyectar la Masonería hacia el futuro, entendiendo los cambios que vive nuestra sociedad y los desafíos que estos nos presentan, pero siempre fieles a nuestra esencia y a los principios que nos han guiado a lo largo de nuestra historia. Fortalecer la instrucción masónica, acercarnos a las nuevas generaciones, aprovechar las herramientas de comunicación y fomentar una mayor participación de nuestros Hermanos serán elementos importantes para consolidar nuestra Institución.
La Masonería debe continuar siendo un espacio de formación, reflexión y perfeccionamiento del ser humano. Nuestros principios de Libertad, Igualdad y Fraternidad, junto con la tolerancia, el respeto y la búsqueda de la verdad, mantienen plena vigencia y deben reflejarse en nuestras acciones cotidianas. Lo que aprendemos en nuestros Templos debe proyectarse también hacia nuestras familias, nuestras comunidades y nuestra sociedad.
Mis hermanos, el futuro de la Gran Logia del Perú no pertenece a un solo hombre ni a una sola gestión. Es una obra que debemos construir juntos. Convoco a nuestros Past Grandes Maestros, Venerables Maestros, a los Respetables y Queridos Hermanos a trabajar unidos, con espíritu fraternal, responsabilidad y confianza.
Que el Gran Arquitecto del Universo ilumine nuestros trabajos, fortalezca nuestros vínculos fraternales y nos conceda siempre la sabiduría necesaria para conducir nuestra Institución por el camino del bien, de la unidad y del servicio.
La única institución que representa a la masonería regular en el Perú.
240 Logias en todo el país.
Reconocida por más de
150 Grandes Logias del Mundo