Gran Maestro de la Gran Logia del Perú
DISCURSO INAUGURAL DEL M.·.R.·.H.·. CARLOS ANTONIO TEJEDA ROJAS, G.·.M.·. DE LA GRAN LOGIA DEL PERÚ
Sábado fue ese 25 de marzo de 1882, que a mediodía en punto, cuando Zoroastro señalaba que el sol en pleno nos dejaba totalmente al descubierto, que más de trescientos Hermanos seguro se apretujaron en el viejo Templo del Callejón de San Francisco que ya el tiempo se llevó y del que solo queda una placa en el lugar que calculamos estaba.
En tal fecha, lugar y hora, cinco Logias que hasta el día anterior practicaban el Rito Escocés Antiguo y Aceptado (R∴E∴A∴A∴), fundaron nuestra tercera y definitiva Gran Logia del Perú, que hoy cumple 142 años.
Reconocimiento y agradecimiento a nuestras Logias fundadoras: Orden y Libertad N.° 1, en ese momento de oficiales del ejército chileno con su V∴M∴ Estanislao del Canto; Orden y Libertad N.° 2, cuyo V∴M∴ Christian Dam tuvo decisiva participación; Virtud y Unión N.° 3 y su V∴M∴ Julio F. de Iriarte, impulsor de nuestra fundación; Parthenon N.° 7 y su V∴M∴ Agustín Soto; y Alianza y Firmeza N.° 16 con su V∴M∴ Tomás Lama y sus ilustrados HH∴ Eduardo Lavergne y Arturo Ego Aguirre,
todos bajo la repentina pero seguro muy planificada égida de nuestro primer Gran Maestre Antonio Arenas Merino.
Conocedor de las razones del fracaso del segundo intento de fundación de nuestra Gran Logia por Manuel Cipriano Dulanto, Antonio Arenas tuvo la sagacidad de, con toda seguridad, pactar la incorporación de las Logias de la Gran Logia Provincial de Escocia y luego otorgarles seis meses para que lo hagan como fundadoras.
Recibidas las autorizaciones del caso, cuatro Logias regulares provenientes de tal Gran Logia Provincial — Honor y Progreso N.° 479, Kosmos N.° 515, Arca de Noé N.° 521 y Regeneración Fraternal N.° 522 — otorgaron a nuestra Gran Logia la regularidad de origen que reconoció la Gran Logia de Escocia y las demás que lo hicieron luego.
Por tales actuaciones, y otras conocidas por todos, rendimos honor a nuestro primer Gran Maestre Antonio Arenas.
No olvidamos tampoco las actuaciones anticlericales que, en defensa de nuestro pensamiento masónico, les tocó a los Hermanos Christian Dam, Francisco Javier Mariátegui y otros; ni al Hermano Emilio Cassina, fundador del Instituto de Laicismo, que desde la antípoda coincide en el fondo, con Monseñor Ratzinger cuando, en L’Osservatore Romano del 23 de febrero de 1985, acertadamente señaló nuestro relativismo frente a las ideas absolutas y nuestra directa y especial forma de relacionarnos con el G∴A∴D∴U∴, aunque lo haya hecho como severa crítica.
Como lo dijo el historiador de nuestra República, Jorge Basadre, nuestra Gran Logia y nuestra Francmasonería ¡son más grandes que sus problemas!
El recuerdo de nuestra fundación y de los Hermanos que forjaron nuestro destino nos obliga hoy, frente a los Past Grandes Maestros y Hermanos todos, a recibir la conducción de nuestra institución, cercana ya a su sesquicentenario.
Lucharemos por recuperar ese espíritu masónico que antaño nos unía, esa confianza que había entre los Hermanos y nuestras autoridades, ese lazo que acoplaba a los distintos con tolerancia y fraternidad.
Nuestras principales acciones estarán destinadas a una docencia al máximo que den nuestras fuerzas y posibilidades, al reinado de la meritocracia que se concreta al elegir al mejor de nuestros iguales.
Ordenada la casa, seguro con esfuerzos y sacrificios, elevaremos nuestros estados de conciencia con una Masonería liberal, laica, librepensadora y racional, o con otra esotérica, espiritual y meditadora, o cualquiera que sea el estilo que practique; pero siempre amplia y abierta a la verdad y al conocimiento universal.
Ordenados y robustecidos que estemos, o quizás en el camino también, brindaremos nuestro mayor esfuerzo en pro de nuestra sociedad y ampliaremos las formas de nutrirnos de ella.
Los talentos que sabemos que tenemos los ofreceremos a nuestro entorno como aporte o enseñanza. Buscaremos llegar a hacer bien a la humanidad.
Saldremos de nuestros Templos a romper los mitos y leyendas negras que sobre nosotros han creado quienes nos quieren mal. Llegaremos a universidades, institutos, escuelas y hasta donde nos permitan exponer nuestra doctrina de Libertad, Igualdad y Fraternidad. Nos esforzaremos por encontrar y captar a los jóvenes que ansían, como los primeros masones aceptados, encontrar un asilo de paz frente a la intolerancia, un lugar donde hablar de virtudes y de modos de mejorar nuestro espíritu frente a la impunidad que existe por doquier.
En resumen, trabajaremos para que los Hermanos de nuestra Gran Logia puedan cada día ser mejores masones, eleven su estado de conciencia y lleguen a hacer bien a nuestra sociedad, que tanto lo requiere.
Que nuestros manes nos permitan discurrir entre Escila y Caribdis sin destruir nuestras naves cargadas de ilusiones y esperanzas; que nuestros antepasados nos cobijen del infortunio de alimentar nuestro ego; que nuestros Hermanos que hoy nos acompañan nos asistan y levanten ante nuestros inevitables errores y tropiezos.
Porque nada de lo dicho podremos hacerlo solos, porque necesitamos a todos y cada uno de nuestros Hermanos, de adentro y allende nuestras fronteras; porque solos no somos nada, porque juntos podemos todo.
¡Feliz ciento cuarenta y dos aniversario de la Gran Logia del Perú!
La única institución que representa a la masonería regular en el Perú.
240 Logias en todo el país.
Reconocida por más de
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